Sobre París
Poco se puede decir que no se haya dicho ya sobre la que es una de las ciudades más turísticas del mundo. Además de la monumentalidad de sus avenidas, calles y escenarios, el encanto flota mágicamente en el ambiente, produciendo en los visitantes un estado de emoción constante. París lo tiene todo: museos tan espectaculares como el Louvre, Pompidou y 150 más; monumentos espectaculares como la Torre Eiffel o el Arco del Triunfo, templos únicos como la Catedral de Notre Dame y la Sainte Chapelle entre otros lugares emblemáticos y zonas pintorescas en las que descubrir la magia parisina. Porque se trata, sobre todo, de una ciudad para ser vivida, callejeando y disfrutando en sus exquisitos locales de gastronomía selecta, de una copa o un café.
La guía rápida de Omio
- Qué saber: Antes de llegar a París es importante hacerse con guía detallada de la ciudad, mapa de las calles y del metro. Es esencial planear la visita con antelación porque una vez en las calles de París el tiempo es oro y todo merece la pena ser explorado.
- Qué ver: Montmartre, el barrio de los pintores, es una visita obligada para descubrir el lado más pintoresco de esta metrópoli. Charlar con los artistas, dejarse envolver por la hermosura de sus rincones floridos, e incluso posar para un retrato son vivencias impagables. Al atardecer, la cercana zona de Pigalle se convierte en un lugar vibrante, donde los míticos locales nocturnos de vanguardia iluminan el camino y en el que merece la pena presenciar un espectáculo de cabaré.
- Qué hacer: Subir a la mítica Torre Eiffel es, sin duda, una experiencia deliciosa. Disfrutar de la panorámica aérea de los Campos Elíseos renueva el espíritu y genera un recuerdo imborrable. Admirar de cerca la impresionante estructura metálica que compone este símbolo arquitectónico mundial quizás sea algo que por muy típico que parezca hay que hacer en París.
- Tip del experto: El metro es la mejor opción para desplazarse por París. La red cuenta con dieciséis líneas y, en general, ofrece un óptimo servicio. Además, hacerse con un plano es fácil, ya que se distribuyen en las estaciones y son fácilmente interpretables.